Nada de sol directo. Nada de albercas, mar o vapor. Nada de rascar, arrancar o acelerar el proceso. La paciencia también es parte del diseño.
Es normal que pique, se reseque o descame. No es error, es evolución. Tu tatuaje está encontrando su forma definitiva. Hidrata tu tatuaje como se cuida algo importante. Aplica la crema recomendada en capas ligeras, varias veces al día. Deja que respire. La piel sabe sanar si la dejas hacerlo.